Venas y arterias sanas
El efecto regenerativo de Celetin, gracias a su contenido rico en lecitina y extracto de Gingko Biloba, sobre el sistema venoso complementa muy bien con el aceite de pescado de Vitamarin.
Vitamarin: la riqueza de omega 3 (ácidos grasos polisaturados) contenidos en el aceite de pescado que encontramos en Vitamarin lo convierten en un preparado muy interesante, ya que no permite la formación de coágulos, dilata los capilares y regula el importante metabolismo de las grasas.
Además disminuye, lógicamente, el riesgo de infarto, (tanto de miocardio como cerebral), las arritmias cardiacas y la ateroesclerosis (los ateromas de grasa que van obstruyendo la luz de las arterias).
Merece la pena su influencia en la mejora de la hipertensión, de artritis reumatoide, la mejoría en el proceso de decalcificación de los huesos, incluso eccemas o cansancio crónico.
Además tiene efectos regenerativos de tejidos, dientes o de la retina del ojo.
Celitin: la leticina está presente en todas las células del cuerpo humano y participa en todos los procesos vitales importantes.
Especialmente destacable es su influencia sobre el metabolismo del colesterol, transformando el llamado colesterol malo en colesterol bueno. De este modo impide el avance de la ateroesclerosis y previene el infarto de miocardio.
Con el uso de la leticina se ha comprobado la mejoría de la memoria y la mayor fluidez de la actividad mental.
Gingko Biloba actúa de manera positiva sobre un espectro realmente amplio de problemas.
Por un lado mejora el flujo sanguíneo en el cerebro con lo que posibilita un mayor aporte de oxígeno a las neuronas.
Por otro protege la flexibilidad de los capilares, con efectos relajantes sobre las paredes capilares.
Previene la aparición de coágulos.
Además, como Vitamarin, Celitin tiene una gama más amplia de aplicación, como antiestresante, en casos de vértigos o acúfenos o su rica aportación de vitaminas y minerales, entre otras características.
Revista Vitae.