La salud absoluta no existe. Para mantener una condición óptima, es necesario estimular los sistemas que más lo necesitan.

Figura 1. Sinuosidad vital
El dibujo nos indica en qué intervalos nos debemos mover para sentirnos sanos y en buenas condiciones. En cuanto sobrepasamos los niveles de armonía, nos aproximamos a la enfermedad, ya que debido a las influencias negativas, la armonía desaparece del cuerpo.
Si el estado negativo persiste, entramos en un estado crónico de desarmonía permanente. Con una insuficiencia de energía y profunda desarmonía aparecen problemas de todo tipo, como el síndrome de fatiga crónico y muchas otras enfermedades graves.
¡Ningún universo trabaja sin la energía! Las civilizaciones antiguas han utilizado durante siglos esta piedra angular del conocimiento. El conocimiento de la naturaleza y los métodos de la regeneración del organismo humano se encontraban a un nivel muy avanzado, y no sólo en Oriente sino también en otras culturas. A pesar de las reservas de algunas personas sobre la existencia de sendas magnéticas en el cuerpo humano, este hecho aparece reflejado en diversas disciplinas médicas en todo el mundo.
A principios de los años 70, científicos franceses aportaron evidencias de que los meridianos energéticos existen realmente. Inyectando una substancia radiactiva en lugares de la epidermis, y utilizando el método de la escintigrafía, pudo comprobarse la existencia de 12 meridianos que entretejen el cuerpo humano en un complejo sistema fluvial, exactamente tal y como estableció la medicina tradicional china hace 3.000 mil años.
La interconexión mutua de material y elementos biológicos es totalmente natural, así como la interconexión de tratamientos clásicos y métodos naturales de regeneración. Las sendas o meridianos y puntos energéticos, tienden a englobar conceptos amplios y se mantienen en culturas muy dispares.
24 mayo, 2012 en 1:30 pm
el próximo post hablaremos de “Sistema de utilización de los productos bio-informaivos Energy