La prevención primaria
Pulmones e intestino grueso representan nuestro contacto con el exterior y, en esa medida, la posibilidad de contagio. La prevención es la respuesta en apoyo a nuestro sistema inmune.
A veces las personas enferman y deben superar infecciones, enfermedades, traumatismos… es algo normal y corriente, a la orden d
el día, es parte de nuestra vida natural dede siempre. El cuerpo humano tiene capacidad natural de regeneración innata, de autocuración y defensa activa (un sistema inmunológico que nos defiende activamente durante toda nuestra vida).
Si hay algo que nos desvía de nuestro equilibrio, algunas fuerzas invisibles de nuestro interior nos llevan de nuevo hacia el equilibrio, nuestro sistema inmunológico. Cuando el desequilibrio es demasiado grande, sobreviene la enfermedad.
Puede que a alguien le resulte algo paradójico, pero la enfermedad se presenta siempre como un camino hacia el equilibrio. El cuerpo es una máquina inteligente que casi siempre es capaz de devolvernos la armonía que teníamos.
Una estrategia, lógica y muy efectiva, en la lucha contra la enfermedad es la de reforzar/apoyar a las energías defensivas. Esa energía se conoce en la medicina tradicional china como wei qi, y representa un escudo energético que fluye bajo nuestra piel y que nos protege ante los ataques del mundo exterior. Esta energía defensiva penetra más profundamente por la noche y esta energía se despierta entre las 5 y las 7 de la mañana (la mejor hora para levantarnos). Vironal, refuerza la función del sistema inmune. Resulta muy indicado tomar Vironal como prevención primaria cuando estamos en perfectas condiciones, sobre todo si tenemos tendencia a padecer de los pulmones o del intestino grueso.
Cuando ya se presentan los primeros síntomas y nos encontramos sin fuerzas es conveniente añadir a Vironal el preparado Grepofit, que nos ayudará a elevar la energía activa.
Cuando la infección es muy grave y prolongada en el tiempo (al menos un par de semanas) es conveniente añadir Drags Imun, ya que sus efectos antivíricos, antibacterianos y cicatrizantes resultan muy convenientes.
La dosificación en la terapéutica ordinaria es de 5 gotas tres veces al día. No obstante cuando actuamos para prevenir, por ejemplo un resfriado que estamos empezando acoger, normalmente, si lo abordamos a tiempo, será suficiente hacer dos o tres tomas de 7 a 9 gotas cada una para cortar de raíz la infección.