Hemos estado viendo numerosos casos en que Regalen y Protektin ayudan a recuperar la función desintoxicante de nuestros órganos (hígado, vesícula). Sin embargo, el propio alimento que consumimos es causa de una intoxicación endógena, tanto por el proceso digestivo como por los componentes que forman el alimento, como aditivos y otros.
¿Qué es la autointoxicación?
El alimento humano siempre tiene residuos lo que no resulta demasiado sano y rara vez equilibrado.
Una gran parte de cuanto comenos debe ser eliminado a través del aparato digestivo (o sea, más allá del colon). Los componentes de desecho del alimento sumados a los desehos metabólicos (que son los generados por el propio organismo), pueden llegar a provocar daños a cualquiera de nosotros si no se eliminan o si persisten mucho tiempo en nuestro interior.
La intoxicación es responsable de numerosos problemas de salud, los cuales, aparentemente, no guardan relación con la calidad intestinal.
Los intestinos son los órganos responsables de eliminar todo aquello que no tiene lugar en nuestro cuerpo, todo lo que no se necesita.
El residuo que generamos, la basura humana es más o menos tóxica; llena de productos putrefactos por los procesos de fermentación que tienen lugar en los intestinos.
Las heces contiene a menudo, no sólo gases y alimento digerido, ácidos y alcohol, sino también componentes tóxicos como metanol, propanol, butanol, putrescina y cadaverina.
Estos residuos tienen una toxicidad muy elevada. Si la mucosa del intestino grueso está dañada, hace que las toxinas putrefactas puedan penetrar en el organismo, alcanzar el torrente sanguíneo y causar autointoxicación.
¿Qué puede provocar esta intoxicación?
- Un empeoramiento generalizado del estado de salud
- Un olor corporal, de la boca y de sudoración elevada
- Irritación
- Depresión
- Problemas de sueño
- Dolores de cabeza
- Dolores articulaciones de la espalda
- Problemas vasculares
- Tumores
- Estados de cansancio
- Desgana absoluta hacia el trabajo y la vida
A todo esto hay que sumarle los componentes tóxicos de nuestro entorno, del agua, del aire… Los aditivos alimentarios, conservantes, medicamento que en su química forman parte de nuestra nutrición.
Cuando los intestinos no consiguen eliminar todo lo que arrastran, esta función se pasa a otros orgános que se ven, a su vez, sobrecargados, normalmente hígado y riñón. La eliminación se lleva a cabo a través de las vías alternativas como son la orina, la piel y las mucosas.
Si los desechos no se eliminan del cuerpo, entonces se acumulan y provocan otros problemas de salud, desde acnés o celuclitis, a enfermedades reumáticas, arterioesclerosis, piedras biliares y renales, cataratas, etc.
Los componentes tóxicos también se acumulan a veces en el cerebro originando cambios de actitud y de comportamiento en quienes padecen esta intoxicación.
La limpieza regular del tracto digestivo es una necesidad absoluta, incluso para quienes intentan vivir de manera saludable ya que nadie puede evitar los desechos de su propio metabolismo.
El uso interno de Cytosan y Cytosan Inovum nos facilitan el cuidado de la salud intestinal y la calidad intestinal es un criterio básico para tener nuestra salud, juventud y belleza.
Tereza Viktorová.
CYTOSAN:
en el carbón marrón y la turba de los vegetales prehistóricos fosilizados se encuentra “ácido de humina y humatos”, y que constituyen una de las mejores sustancias bioactivas sobre la tierra.
Además la configuración de la enorme molécula de los “humatos” es muy intersante pues tienen la propiedad de atraer moléculas de otras sustancias, como el plomo, mercurio o cadmio, los cuáles son eliminados posteriormente por el organismo.
Revista Vitae nº14.