Cytosan
Es un preparado bio-informativo con un espectro amplio de regeneración que contiene sustancias naturales, información sobre plantas y minerales. No contiene ningún tipo de conservantes ni colorantes sintéticos, ni tampoco azúcar. Armoniza e influye positivamente principalmente sobre los meridianos del intestino grueso y delgado, del estómago, del hígado, de la vesícula, del bazo y del vaso gobernador, así como de otras vías energéticas importantes las cuales se encuentran conectadas con los meridianos anteriormente mencionados. Cytosan elimina problemas diversos relacionados con la desarmonía en estos meridianos, equilibrando las diversas energías implicadas.
Cytosan es un superconcentrado de humatos de potasio enriquecido con silymarin y ácido de ámbar.
Silymarin. Existe un grupo de alcaloides con este nombre que se obtienen a partir de las semillas del cardo mariano (Silybum marianum). En su forma puramente química, se han aislado únicamente tresalcaloides, silybinin, silydianin y silychristin, los cuales pertenecen a la familia de los flavonoides. Este producto ayuda a proteger y a regenerar las células hepáticas. Este acción protectora ejerce su influencia mediante la estabilización de las membranas celulares, por sus propiedades antiperoxidantes y por su influencia integral sobre la proteosíntesis de los hepatocitos. Disminuye los efectos de algunas toxinas hepáticas como por ejemplo el tetraclorometano, amanitina, fallodina entre otros. Silymarin tiene efectos antioxidantes, eliminando al mismo tiempo radicales libres, mejorando las secreciones biliares y ejerciendo un efecto calmante de posibles calambres. Con su sabor amargo se adapta perfectamente al metabolismo del organismo así como a los procesos digestivos. Se utiliza en tratamientos para afrontar enfermedades hepáticas desde el siglo IV.
Acido de ámbar (C4 H6 O4). Facilita al cuerpo la energía al tiempo que tiene efectos rejuvenecedores y regenerativos sobre todas las células. En el antiguo Egipto, ya se tenía en consideración la fuerza rejuvenecedora del ámbar, en este sentido, los antiguos egipcios implantaban pequeñas tablillas de ámbar bajo la piel. La ciencia moderna ha confirmado ampliamente que esta sustancia ayuda a regenerar y rejuvenecer las células del organismo. El ácido de ámbar es bastante común encontrándose por ejemplo en todos los tipos de frutas como naranjas, limones y nísperos, cuyo sabor ácido estimula el buen funcionamiento del hígado.
Potasio. El potasio constituye el catión más importante del líquido intracelular, del que el organismo contiene un 5%. Es necesario para un funcionamiento normal de los músculos incluyendo el corazón, así como para la correcta actividad de muchas enzimas. El potasio ayuda a mantener el potencial de membranas celulares. Con la finalidad de prevenir arteriosclerosis e hipertensión también es necesaria una determinada cantidad de potasio en el cuerpo, manteniendo al mismo tiempo el equilibrio con el sodio, mejorando y regulando el funcionamiento de los riñones y estimulando la actividad mental o psíquica proporcionando más oxígeno al cerebro. Participa en la transmisión de los impulsos nerviosos con lo que se habilitan las funciones musculares. Una aportación óptima de esta sustancia representa una mayor energía para las células del organismo. Este elemento influye decisivamente sobre la eliminación de los desechos metabólicos, siendo necesario para un funcionamiento correcto del páncreas. Estimula la secreción de insulina, ayuda en la metabolización de la glucosa en glucógenos y mejora la secreción de los jugos gástricos. Dosis más elevadas protegen ante la aparición de piedras renales. El déficit en potasio pueden venir provocados por vómitos prolongados, diarreas, ingestión de diuréticos o debido a dietas de menos de 1000 calorías al día. También puede ser provocado por el abuso de alimentos excesivos en grasas, sales y azúcares. Las personas que padecen de hipertensión, diabetes y otras enfermedades hepáticas, deberían considerar dosis suficientes de potasio para el correcto funcionamiento de su organismo. Por otra parte, el déficit en potasio se manifiestan claramente en forma de hinchazones, episodios de ansiedad, hipertensión, taquicardias y hasta paro cardiaco. Otras manifestaciones pueden darse en forma de debilidad generalizada, hipotonicidad muscular, atrofia muscular, somnolencia, estreñimiento y dolores articulares.
Una cápsula de Cytosan contiene aproximadamente 43 mg. de potasio.


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